viernes, 27 de noviembre de 2009

A modo de presentación

SAMAI
Vocablo de inescrutable origen y antiquísimo uso que denomina una acción de cobijo y cultivo. Utilizada con la definición "abajo del hongo", para localizar bajo la citada construcción, el sitio de la gestación, nacimiento y vuelo de distintas elucubraciones poéticas y culturales locales, con irresponsable deseo de transformarlas en nacionales e ilusas universales.

El SAMAI - Primera parte
Publicado en T. y Tres en enero de 1994
La dedicatoria del primer manuscrito, estuvo dedicada "a nuestros padres que nos bancaron 20 años, para que nosotros perdiéramos el tiempo en estas bobadas (para el resto...), para nosotros el camino en que queremos creer; y que es (te tranquilo)".

SAMAINEANDO
Los últimos celestes se van destiñiendo; amaga el violeta y el gris que termina llegando de a puñaditos sobre el rinconcito palpitante del honguito.
- Rebeca, mija... ponga el agua a calentar!!!
- Siempre yo!!!
- Vaya que esa es la misión del clán
La hamaca que se tenza, se sacude, nos envuelve y se despereza.
Comienzan a cimbrase las primeras cuerdas.
- Iván, cuando vengas traé el bongó... y el coter.
Una Jialing, para en la puerta
- Mirá el Yama!
- Buenas, permiso!!
Karina sonríe desde el pulserero. Que combinación este momento, hilo verde, negro y el rojo de las mejillas.
- Gurises, ustedes arranquen nomás que yo hago un service y vuelvo enseguida.
Sacrificado el empleado público.
Hortensia, preside el resto del cortejo, con el amargo que comienza a hinchar, como preparándose para la batalla.
Las primeras notas comienzan a burbujear en el campo mágico del SAMAI y el tango, resuena sobre el pecho de Abraham. La Cacha deja de corretear vecinos; el Trolo reina desde el muro.
Circula el verde cálido del mate; vuelve Iván y toma la otra guitarra, suena el coter y el barrio comenta.
- Ya estan otra vez de joda!!
Pero..... hechále la culpa al Samai.
Avanza la noche, la segunda cebadura bien lavada, la platea se reduce, comienzan a llegar los duendes; brotan las canciones, los poemas y algún chistecito con los comentarios de aparecidos en la Isla o la vida interior de las Salamancas.
Nuestra bohemia disfruta al cobijo de esta extraña conjunción de paja, madera y energía.
Y al final, me quedo con esta postal... el Yama que da vida.... los turcos le enseñan a caminar... y yo... yo se los cuento.
- No te fundas nunca Uruguay querido.

Para el Honguito
Trae tanta paz la madrugada que hasta las flores han callado.
Pero cabe a la sombra del sol que no ha nacido.
El culto a la amistad es poderoso.
Se hace poesía en los rincones.
Se hace calor en la guitarra.
De pronto es otro mundo, es otro clima.
De repente un misterio se esconde en cada mate y todo lo embellece.
Arde la noche y se demora.
Revolotean de poesía las mariposas y nos espera.
Nos enseña esta tierra. Mirar sin ver es alta ciencia. Saber sentir lo imprescindible.
¿Podré sobrellevar tanta belleza?
No habrá otra noche como esta; ni esta guitarra; ni estos dioses. No existe nada repetible.
El Olimar no es la abstracción que han inventado los que nunca vuelven. Es la mayoría increíble de lo cotidiano.