El ansioso
Hombre que supo ser ansioso aura que dice, el negrito Isaac. El casau
con Carlota Yun, la hija del dueño del club de ciclismo el General Hornos. Que
la nieta, un lo llevó un día a la iglesia y le dijo al cura, vengo con mi
aguelo Hornos, pa dorar a Jesús.
Una tremendidá el negrito. Nunca pudo plantar la quinta, porque tiraba
las semillas de mañana y estaba esperando pa la noche cosechar los tomates.
Cuando empezó la escuela, en la 25, la maestra Justita, les puso las planas con
la O O O O y el ya quería escribir una canción. Y salió cantando "la osa se asolea al sol, osita de
barrio pooooooobre, osita del interiooooor".
Jugó al fobal en el "Poracáquenohayespinas FC", un cuadrito
del barrio que anduvo en varias tenidas en la zona. Un día lo puso en el
segundo tiempo, el Técnico del cuadro, el "Coca" Lacuesta, el que se
le presentó a una cuñada del "Cheto", "mucho gusto, José
Lacuesta para servirla y la muchacha, lo miró como asustada, entre razonando
por el saludo y por los ojos de loco del Coca. Terminó en España la gurisa,
rompió el pasaje de vuelta y borró del "gugle jert" al Uruguay. Pero
bueno, lo puso un rato el Coca y le dijo. Va y le dice, le dijo, le dice muestre
su juego y si el puntero se va, cante como el tango "sus ojos se cerraron
y el mundo sigue andando...". A los diez minutos el ansioso, era defensa,
pero fue a cabecear 18 corner, pero los compañeros solo tuvieron 4 a favor y
cuando terminó, preguntaba "¿clasificamos a la Asaltander?".
Una vuelta, estaban en el cotorro del hongo. Tarde de calor. Pesada. Las
moscas ni volaban por el calor. El Trolo parecía una piel de leopardo en pared
de cazador, de lo desparramado en el muro. Estaba Servicial Tu que recién había
venido de un service especial de verano. Cielito Atleta que le decían
"deuda externa", porque crecía y crecía. Estaba "Cabecita de
Oro", que le preguntaron si era porque tenía pelo rubio, no, porque tenía
poco. La Hortencia haciendo viajes de mate dulce y pan casero, un cura que se
había perdido cuando venía la procesión, pasó una vaca con cencerro y terminó
en el barrio, buscando el sonido que le fuera de utilidad para el sermón y la
cimarrona, la Cacha, dormía abajo de la churrasquera y en eso llegó el negrito.
Buenas dijo. Hacía mucho calor y por pereza nadie le respondió.
Servicial, se acomodó en la hamaca y le hizo una seña al cabecita para que le
arrimara una Báltica.
Buenas dijo, el negrito que ya estaba ansioso porque nadie le respondia
y el quería saludar. Cielito se puso a respirar despacito.
Bueeeenas, acentuó el negrito, ya coloradito de ansiedad po el saludo.
Hortencia pensó "pero este Alférez con poquito levanta presión" pero
no le dijo nada porque estaba brava la calor.
Como nadie le daba corte, agarró pico leña con un machete desafilado,
porque la ansiedad no lo dejaba afilarlo. Fué hasta lo del Pibe, compró
kerosene para apurar el fuego. Trajo unos diarios del domingo, que los leyó
primero porque la ansiedad no le iba a dejar con ganas de saber los chismes de
la farándula, armó el fuego con unas botellas de Lyda, trajo la parrilla con
fierros dulces (malo poner carne en esos fierros si es diabetico) que armó en
lo del "Moño". Trajo pilas grandes para la spika, puso pan en el
horno, preparó el mate, calentó agua en la churrasquera, armó la ensalada en
fuentón con arroz, maiz y huevo. Saló la carne, la puso en la parrilla, templó
las guitarras, ajustó el plástico del Coter, dió vuelta el mate, revolvió la
carpeta de las letras, donde cuando encontraba la que quería, el resto parecía
la biblioteca de disléxico, por lo entreverau. Pero el negrito, no achicaba.
Volvió a templar - con el calor la prima miente un poco - le dijo Servicial y
allá salió el ansioso para lo de Cuello a pedirle explicaciones a las hijas. En
el camino, pasó por lo de la Ñata, le tomó unos mates, se dió una zambullida en
el Yerbal y arrancó de cajetilla para el Olimar. Saludó a los parroquianos del
bar Asistencia Perfecta, Lunes vino, Martes vino, Miércoles vino, Jueves vino,
viernes vino, sábado vino, Domingo vino. Siguió por el VEAB (Viejo Escenario de
la Avenida Brasil) cantó "yo te daré, te daré niña hermosa, te daré una
cosa, una cosa que empieza con G, Juventud con la barra de los panza verde. Se jugó un casín en la sede de Lavalleja con
el Bandeja de Mozo, porque es pa' vaso. Agarró por la Real, se prendió con unos
gurises que pedían caramelos disfrazados, se volvió pal barrio y cuando llegó,
el asado brillaba por su ausencia. La Cacha, de lenguita de afuera roncaba
panza arriba de las leñas y soñando cosas bonitas.
Y si, todo por ansioso.




